Cada vez más extremeñas son madres a los 40 años

La edad media para estrenar maternidad en la región roza los 31 años y ya son más las que tienen el primer hijo a los 40 que a los 25 | En dos décadas el número de mujeres que tiene su primer bebé en la región a partir de los 40 se ha triplicado y ha pasado de 213 en 1997 a 642 en 2017

Cada vez más extremeñas son madres a los 40 años
Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

«Sabía que en algún momento sería madre, pero ese pensamiento lo iba abandonando por la dedicación completa a la carrera profesional. En mi caso soy docente de la Universidad de Extremadura, pero hasta llegar a ese puesto no he parado de formarme», explica Ana López Medialdea, que tuvo su primera hija a los 37 años y ahora está embarazada de su segundo hijo. Se llamará Alejandro y nacerá en julio, justo un mes antes de que cumpla los 40.

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Aunque es de Guadix, un municipio de Granada, está formando su familia en Extremadura, a 550 kilómetros del lugar en el que se crió. La principal razón es su trabajo. Es licenciada en Pedagogía por la Universidad de Granada, ciudad en la que estuvo estudiando durante cuatro años. El quinto curso lo hizo en la localidad italiana de Cassino, donde terminó la carrera y empezó los estudios de Psicopedagogía. Tras dos años y medio volvió a España y estuvo trabajando como orientadora en un instituto de Almería mientras terminaba la segunda carrera. Después de su primer contacto con el mercado laboral, emprendió un viaje a Noruega, donde vivió dos años y aprovechó para hacer el máster de Formación del Profesorado y acceder a una beca de investigación para desarrollar su tesis doctoral en Sevilla. Luego inició otra postdoctoral y a la vez concursó a plazas en diferentes universidades de España. En la primera que consiguió un puesto fue en la de Extremadura, donde primero firmó un contrato de cuatro años prorrogable a cinco.

Ana López Medialdea con su hija Ana. ::
Ana López Medialdea con su hija Ana. :: / C. MORENO

Ese plazo ya ha pasado y hoy es profesora-doctora de la Facultad de Educación del campus de Badajoz con un contrato indefinido. «Hasta los 35 años no he empezado a tener una estabilidad laboral en una ciudad fija. Además, precisamente ese momento coincidió con que conocí a la persona idónea con la que quería formar una familia», explica desde uno de los parques de Valdepasillas, el barrio pacense en el que vive junto a su hija y su marido.

Son las siete y media de la tarde y acaba de recoger a su pequeña tras una jornada de clases, reuniones, trabajos de investigación y horas de tutorías con alumnos. «La carrera de docente universitario requiere mucho sacrificio en cuanto a formación y movilidad geográfica. No siempre se accede a un puesto de trabajo en el lugar que inicias tu estudios y ese es el principal motivo que ha hecho que sea madre casi rondando los 40», argumenta.

Como ella, en Extremadura hay cada vez más mujeres que son madres por primera vez a esa edad. Hoy lo celebran en su día con más años que las que estrenaban maternidad hace dos décadas, cuando lo habitual era que tuvieran su primer hijo entre los 20 y los 30.

En 2017, último año con resultados definitivos del Instituto Nacional de Estadística, el número de mujeres que tuvieron su primer bebé con más de 40 asciende a 642.

Son un 69,8% más que hace una década, cuando el número de nacimientos se situó en 378. A partir de ese año la cifra ha ido ascendiendo considerablemente y fue en 2013 cuando se superó la barrera del medio millar de mujeres que tuvieron su primer bebé al cumplir los 40.

Las diferencias son aún mayores si se comparan con los datos de 1997. Hace dos décadas 213 extremeñas tuvieron su primer hijo una vez cumplidos los 40. Es decir, en 20 años el número de nacimientos en esa franja de edad se ha triplicado.

Sucede lo mismo en el resto de España. Se trata de una tendencia generalizada dentro de un contexto de bajada de natalidad que ya afecta a todo el país. De hecho, ya son más las mujeres que son madres a los 40 que las que dan a luz por primera vez a los 25.

Según el INE, en el país nacieron en 2017 un total de 9.244 bebés de madres de 25 años y 12.993 de mujeres de 40. En Extremadura, de los 8.495 nacimientos, el segundo caso sucedió en 229 alumbramientos, y en 207 ocasiones la maternidad llegó con 25. El orden se invirtió por primera vez ese año.

Eso está provocando que la edad media a la que tienen el primer niño suba en Extremadura a los 30,6 años. Son tres más que hace dos décadas. En España se sitúa en los 30,9. Es decir, las madres primerizas extremeñas son ligeramente más jóvenes que las del conjunto del país, aunque la edad de la primera maternidad difiere mucho en función de la comunidad autónoma. Mientras que en Andalucía (30,1) y Murcia (29,6) las mujeres tienen hijos antes, en País Vasco (31,9) y Galicia (31,7) ese momento se produce más tarde.

La media de la Unión Europea en 2017 está en los 29,1 años, según los datos de Eurostat. Los países en los que antes son madres son Bulgaria (26,1 años) y Rumanía (26,5 años). En el otro lado de la tabla está Italia (31,1 años).

El profesor de Geografía de la Universidad de Extremadura y experto en Demografía Antonio Pérez considera que en esta comunidad autónoma siempre han solido tener más hijos, pero desde el año 2000 eso ha empezado a caer, entre otros motivos, porque han penetrado las ideas modernas y urbanas en ámbitos rurales. «Las extremeñas se casan menos y cada vez más tarde. Además, suelen acceder a la maternidad a partir de los 32», matiza.

Se muestra poco esperanzador. «Las medidas se tenían que haber tomado hace tiempo como han hecho en otros países. Francia y Noruega son ejemplos donde pusieron en marcha iniciativas de conciliación y ahora están cosechando lo que sembraron hace cuatro décadas», asevera Pérez.

Está seguro de que el retraso de la edad para tener el primer hijo no se debe a la falta de deseo por ser padres. La última encuesta de fecundidad del INE que alude a 2018 revela que el 62,1% de las mujeres sin hijos de entre 30 y 34 años y el 57,5% de entre 35 y 39 tiene intención de tenerlos en los tres próximos años.

Sin embargo, ese momento acaba llegando más tarde. El 42% de las residentes en España de entre 18 y 55 ha tenido su primer hijo más tarde de lo que consideraban ideal. De media, el retraso asciende a 5,2 años. En cuanto a los motivos que alegan, se refieren a aspectos profesionales, de conciliación de la vida familiar y laboral y económicos.

María José Rodríguez (39 años) con su hijo de dos meses y medio. ::
María José Rodríguez (39 años) con su hijo de dos meses y medio. :: / ESTRELLA DOMEQUE

Conciliación

Todas esas razones forman parte de la historia de María José Rodríguez. Sin embargo, no son las principales. Esta mujer de la localidad cacereña de Madrigalejo que vive en Don Benito ha dado a luz a su primer hijo a los 39 años. En su caso, no solo las condiciones laborales han provocado que su maternidad se retrase más de lo que le hubiera gustado. El cáncer que le diagnosticaron a los 25 años truncó sus planes.

Lo cuenta tan solo dos meses y medio después del momento que tanto llevaba esperando junto a su marido. «Quería ser madre joven pero no tuve más remedio que esperar cinco años hasta que empecé a intentar tener un bebé con mi pareja», señala antes de confesar que ha llegado en el mejor momento.

«He disfrutado de muchas cosas que quizás con un niño no podría haber hecho. Además, con la inestabilidad laboral y lo mucho que he tenido que viajar de un sitio a otro mientras estaba como interina de Educación hubiera sido muy complicado compatibilizar el trabajo y la maternidad», cree María José, que es orientadora educativa en la localidad pacense de Castuera. Sin embargo, hasta que consiguió la plaza a los 32 años trabajó en diferentes municipios como Jarandilla de la Vera y Orellana la Vieja.

Es consciente de que su caso es una realidad más que también forma parte de la estadística, la de mujeres que son madres en torno a los 40. «Cuando nos jubilemos nuestro hijo estará en la universidad todavía», dice entre risas para ejemplificar que el cambio de tendencia a una maternidad más tardía les hace plantearse cuestiones que a sus padres ni se le pasaban por la cabeza.

Piensa que antes no tener descendencia se veía como un fracaso. Considera que esa concepción ya ha cambiado. «Tengo amigas que directamente han decidido no ser madres. Y es que cada vez queremos disfrutar de manera más independiente con nuestra pareja. A nosotros mismos nos pasa. Antes de tener nuestro primer bebé quería tener otro, pero ahora me doy cuenta de que conciliar la vida familiar y laboral es muy complicado. Necesitas ayuda por parte de abuelos o guardería desde los cinco meses. Si no es casi imposible», apostilla María José, que pedirá una excedencia. «Conciliaré a base de perder dinero. Se necesitan permisos de maternidad mucho más amplios», apunta.

Mercedes Sánchez, junto a su hijo, que lo tuvo a los 48 años. ::
Mercedes Sánchez, junto a su hijo, que lo tuvo a los 48 años. :: / HOY

Reproducción asistida

Lo mismo opina Mercedes Sánchez, cacereña que actualmente reside en Barcelona. Tiene 49 años y tuvo su primer hijo a los 48. Para ello tuvo que pasar por un tratamiento de reproducción asistida, un proceso al que se somete el 5,4% de las mujeres que tienen entre 18 y 55.

«Muchas veces hacemos planes y es la vida la que te va llevando por diferentes caminos. En mi caso, que estudié Derecho, estuve mucho tiempo preparando oposiciones y luego empecé a ejercer como abogada, que me exigía mucho tiempo. Eso unido a problemas ginecológicos que según los médicos no me permitían tener hijos de forma natural y el hecho de no contar con una pareja me hicieron aparcar la idea de la maternidad», relata Mercedes. «Con todo lo que trabajaba no quería tener un bebé para que me lo cuidaran otros», añade. «Me sentía muy realizada, pero luego conocí a mi pareja y con 42 años nos fuimos a vivir a Barcelona», relata antes de detallar el momento en el que empezó su viaje hacia la maternidad. «Vivíamos enfrente de una clínica pionera en tratamientos de fertilidad y nos animamos. Pensaba que mi vida era plena y ahora me he dado cuenta de que todavía se puede ser más feliz. Su hubiera conocido a mi pareja antes habría tenido más hijos».

Matiza que «éticamente los doctores aconsejan no someterse a tratamientos para ser madre con más de 50 años». Ella confiesa que pensaba que iba a a ser «la abuela de la clínica» y se dio cuenta de que el 60% de mujeres tenían en torno a su edad. «No soy ningún bicho raro y veo a muchas como yo paseando el carritos por la calle», agrega.

De ello son muy conscientes los profesionales de las clínicas de reproducción asistida que hay en la región: dos privadas y el Centro Extremeño de Reproducción Humana Asistida (Cerha), ubicado en Badajoz y dependiente del SES.

«En torno al 20% de la población tiene problemas de fertilidad y cada vez acuden a clínicas más tarde»

«En torno al 20% de la población tiene problemas de fertilidad y cada vez acuden a clínicas más tarde» José Mijares | Embriólogo

José Mijares, embriólogo extremeño que es socio de una de esas clínicas, asegura que «las parejas van cada vez más tarde a someterse a tratamientos de reproducción». Aclara que aproximadamente el 20% de la población española tienen problemas de fertilidad y apunta a que «cada vez acuden a las clínicas especializadas más tarde porque simplemente no se han planteado tener hijos antes».

Respecto a la edad, afirma que «a partir de los 35 la mujer puede empezar a tener problemas de fertilidad». Mijares va más allá y asevera que «a los 38 se acentúan y hasta los 42 aproximadamente podrían someterse a un tratamiento con sus propios óvulos».