La Junta gastó 532 millones menos de lo recogido en el Presupuesto de 2018

Pilar Blanco-Morales, consejera de Hacienda de la Junta. :: hoy/
Pilar Blanco-Morales, consejera de Hacienda de la Junta. :: hoy

La Administración regional ingresó 387 millones menos de lo previsto en las cuentas del pasado año

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La Junta de Extremadura ingresó el pasado año 387 millones de euros menos de lo previsto en los Presupuestos autonómicos, casi un 7% del total. Sin embargo, pudo cerrar el ejercicio sin déficit gracias a que la ejecución de los gastos fue aún menor y estuvo 532 millones por debajo de lo recogido inicialmente, cerca de un 10%.

La Intervención General de la Junta ha publicado los datos de ejecución del Presupuesto 2018, que confirman el balance positivo de las cuentas del pasado año, el primero de la legislatura que se cerró sin déficit.

El Presupuesto de la Junta de Extremadura en 2018 contó inicialmente con algo más de 5.430 millones de euros. Durante el ejercicio se sumaron 90 millones más, lo que dejó la cifra definitiva en 5.523,5 millones de euros.

La subida de ingreso en transmisiones patrimoniales compensó las caídas en IRPF e IVA

En el apartado de ingresos, los derechos reconocidos netos (dinero a ingresar, ya recibido o pendiente de cobro) ascendieron a 5.136,5 millones de euros. Las mayores desviaciones respecto a lo previsto inicialmente se dieron en las transferencias de capital procedentes de fondos europeos, que son las que corresponden a inversiones. La Junta de Extremadura contó con 102 millones menos de lo previsto del Feader y 80 millones menos de los Fondos Estructurales (principalmente el Feder).

En cuanto a las transferencias corrientes, que se destinan a financiar gasto corriente, recibió 60 millones menos de los esperado por el sistema de financiación autonómica, así como 49,2 millones menos del Feaga y 45 millones por debajo de lo previsto de los Fondos Estructurales.

Respecto a los impuestos, la tarifa autonómica del IRPF aportó 11,3 millones menos de lo recogido en las cuentas. También estuvo por debajo el IVA, con 6,6 millones; y el impuesto a las labores del tabaco, con 5,8 millones. Estas partidas se vieron compensadas por los ingresos por encima de lo esperado en transmisiones patrimoniales onerosas, con 15,4 millones más; actos jurídicos documentados, con casi 8,8 millones; y el impuesto de hidrocarburos, con 10,1 millones. Y destaca el canon de saneamiento, ya que, aunque el pasado año entró en vigor la rebaja a la mitad de la cuota íntegra, aportó 12,5 millones, 5 más de lo previsto.

La principal partida de ingresos, y que explica la diferencia con los gastos, fue la correspondiente al endeudamiento. De una partida inicial de 447,5 millones se pasó a 558,8 millones debido a la aportación extra que se recibió del Fondo de Liquidez Autonómico para ajustar el déficit de 2017.

Gastos bajo control

En el caso de los gastos, las obligaciones reconocidas netas (dinero a pagar, se haya abonado o esté pendiente) llegaron a 4.990,8 millones de euros.

Por capítulos, la Administración regional controló especialmente las salidas en transferencias corrientes, con casi 222 millones por debajo de lo recogido en las cuentas autonómicas. También controló el gasto corriente con 38 millones menos de lo previsto. Asimismo, la Junta de Extremadura empleó 10 millones menos de lo disponible para personal (llegó a 1.120 millones de euros).

En cuanto al resto de partidas, destaca que gastó 136 millones menos de lo destinado a inversiones (de 254,6 empleó 118,3) y casi 125 millones menos a transferencias de capital (161 de 285 millones). Y estuvo dentro de lo previsto tanto en amortizaciones de deuda (317 millones) como en pago de intereses (64,8 millones).

Los ingresos rondaron por tanto el 93% de lo previsto, mientras que los gastos se quedaron en poco más del 90%. Aunque puedan parecer cifras demasiado bajas, lo cierto es que se encuentran dentro de lo habitual en la Administración regional e incluso por encima. Basta comparar con la ejecución del 2016, cuando la Junta recibió 620 millones menos de lo previsto y empleó 700 millones menos de lo recogido en los Presupuestos de ese año.

El saldo positivo de las cuentas permitió salvar el año sin déficit. Para ello, se calcula la diferencia entre ingresos no financieros y gastos no financieros, con lo que queda fuera todo lo que tiene que ver con endeudamiento, en el primer caso, y con amortización de créditos en el segundo.

Si se excluyen esas partidas, los ingresos llegaron a 4.575 millones y los gastos a 4.671 millones, con lo que se produjo una desviación de menos de 100 millones de euros. Mejor de lo previsto inicialmente, cuando se planteó una diferencia de 130 millones de euros. Pero como hay ciertas partidas que no computan, el déficit fue de 0 millones de euros, 77 menos de lo recogido en el Presupuesto autonómico.