Trabajadores de Estarsa retienen a dos representantes de la empresa durante dos horas

También ha habido lanzamientos de huevos, basura y objetos menores sobre el automóvil, sin daños de consideración

El automóvil con los representantes de Estarsa a su salida de las instalaciones increpados por los trabajadores
Conflicto Laboral

El conflicto laboral que vive la industria Estarsa de Puebla de la Calzada ha alcanzado hoy su punto álgido. Tras la última reunión de las tres programadas sobre el ERE de extinción para la totalidad de los trabajadores de la plantilla entre el comité de empresa y los representantes de 'Impulso Industrial', cabecera del grupo empresarial al que pertenece esta factoría, se ha producido un incidente.

Tras meses de incumplimiento en los pagos de salarios y falta de soluciones reales a su conflicto laboral en el que se prevé la pérdida de 60 puestos de trabajo y el cierre definitivo de la planta, la tensión entre los trabajadores ha subido de tono. Terminada la reunión, cuando los dos representantes de la empresa se disponían a abandonar la factoría, los trabajadores que estaban concentrados en las puertas de la planta, se lo han impedido y les han mantenido retenidos en el interior de la fábrica durante unas dos horas.

La Guardia Civil, que se había personado en la fábrica con varios coches patrulla, ha acordonado y protegido a estas dos personas, que seguían en el interior del automóvil con el que se habían desplazado a Puebla de la Calzada desde la sede central de la empresa, para que los incidentes no fueran a más. Ha habido lanzamientos de huevos, basura y objetos menores sobre el automóvil, sin daños de consideración.

Una vez que los ánimos se fueron calmando y la presión decreciendo, y tras conversar los agentes con los trabajadores, el automóvil pudo abandonar las instalaciones custodiados por la Guardia Civil, a la vez que eran increpados durante su salida, sin más incidentes.

La reunión se ha desarrollado en los mismos términos que las anteriores. En realidad, no ha habido ningún tipo de negociación. Los encuentros solo han servido para cumplir la normativa vigente de los EREs de extinción, que estipula encuentros  previos a su presentación definitiva.

Puestos al habla con Manuel Sanguino, presidente del Comité de empresa de Estarsa, sobre que habían pretendido con esta retención de los representantes de la empresa, nos comentó «pretendíamos hacer una medida de presión, por lo menos que se les cayera la cara de vergüenza, que piensen que lo que han hecho no es normal. Han venido a Extremadura a pasearse, no han negociado ni propuesto nada. Se han reído de nosotros».

En el plazo de 15 ó 20 días, el comité espera recibir la notificación de la extinción definitiva de los nuestros contratos. "Esperamos que a partir de entonces podamos cobrar el desempleo y a partir de ahí, vendrá el juicio y un juez decidirá sobre ello".

Los trabajadores en esta reunión le entregaron un escrito firmado por el Ayuntamiento de Puebla de la Calzada, donde le informaban que los terrenos donde se asientan las instalaciones de Estarsa son de uso industrial, y como tal van a seguir siéndolo, no pudiendo especular con el uso y venta de esos terrenos, destinados a grandes industrias, por lo que tampoco podrían dividirlo para su venta parcial.