Tres ermitas tuvo en la antigüedad Puebla de la Calzada

Fachada de la ermita de la Concepción a comienzos del siglo pasado y antes de su reforma. :: L.A.G.
HISTORIA

Por documentos que poseo y que llegaron a mis manos a través de D. José Gragera Castillo (Q.E.P.D.), enamorado de la historia y del pasado de nuestros pueblos, especialista en cuestiones de heráldica y genealogía, cuando habla del acontecer histórico de Puebla de la Calzada, entre otras cosas nos dice que en el año 1705 tuvo tres ermitas. Eran la de Santo Toribio, sita en el terreno oriental del pueblo y que estaría próxima o dentro de los terrenos de la edificación Bodega Cabo-Piñero; la de Santiago, que debió ser de la Aldea del Rubio, pues se encontraba enclavada frente a Lobón, muy cerca de ese poblado, y la de Los Mártires, convertida en ermita de la Concepción; este templo se hizo nuevo entre los años 11 al 15 del pasado siglo XX.

De la antigua es la fotografía que ilustra este artículo, y es quizá única, y era una construcción corriente con pórtico de tres arcos. La ermita nueva, se iba a financiar con la compra, por familias adineradas del pueblo, de capillas-panteones, de los que, al final, solamente se construyó una, la de los Gragera Amigo, fundadores de los Colegios Salesianos y el de Nuestra Señora del Carmen.

Más adelante el historiador describe las varias cofradías que hubo en Puebla de la Calzada, entre ellas 'Santa Vera Cruz', según un documento del año 1619; 'Dulce Nombre de Jesús', está como Cofradía en una escritura del año 1678; 'Santísimo', (Cofradía noble) año 1679; 'San Marcos', fundada en 1730; 'Concepción', formalizada en 1781 en la antigua ermita de Los Mártires, y 'Guadalupe', organizada en 1910, fue su primera presidenta Carmen Amigo y Conejo, viuda de Juan A. Gragera Maza, y prima hermana de la Marquesa de la Vega.

En la documentación que conservo, aparecen algunos apuntes que sirven de conocimiento de que en el año 1580 vende el Rey Felipe II Puebla de la Calzada, ya con título de Villa a Doña María Enríquez, Señora de Montijo (viuda), que por testamento la une al Señorío de los Portocarreros, señores y más tarde Condes de Montijo, a los cuales perteneció hasta 1836, fecha en que desaparecen estos vínculos Puebla era gobernada por el Corregidor de Montijo, que delegaba en un Teniente para esta villa, con obligación de residir en ella. Eran nombrados por el Conde, que también escogía los alcaldes, regidores y otros cargos, entre los nombrados popularmente. Hasta aquí un retazo de la pobre y escasa historia de Puebla de la Calzada, que solamente poseyó un magnífico tesoro, las tablas del Divino pintor, perdidas en las guerras u otros avatares. La villa se quedó sin nada. Pero de esto me ocuparé en otro momento.