El Marqués de la Vega, pionero industrial

Trajo la electricidad, la fábrica de harinas y un banco

Palacio del Marqués de la Vega en la calle Badajoz. :: VISAM
HISTORIA

Don Jorge Díez-Madroñero López de Ayala fue VII marqués de la Vega, título, según el barón de los Cobos de Belchite, concedido en el año 1736 a don Jorge Silveira y Guzmán, alcalde de Badajoz. Los Silveira eran originarios de Portugal, donde gozaron de nobleza desde tiempo inmemorial. 

El marqués de laVega se convirtió en pionero de la industria en Puebla de la Calzada. Casado en 1890 en esta villa con doñaMaría-Antonia Conejo y Coca, desarrolló toda su actividad industrial hasta el año 1912, en que fallece demuerte repentina durante un corto viaje que hizo a su pueblo, Cabeza del Buey. Don Jorge inició y terminó las obras del Salto deAgua en Lobón con el magnífico edificio de las Turbinas, que dio luz a todos los pueblos de la comarca, con poco rendimiento económico para él, pues por aquellos años lamayor parte de sus habitantes, desconfiados y con poca cultura, se resistían a poner electricidad en sus moradas. Luego pasaría a ser propiedad de la compañía Sevillana de electricidad. 

El marqués era un alma inquieta, en permanente estado de evolución. Edificó un palacio espléndido, hecho con materiales de primera calidad, herrajes de forja con el anagrama M.V. en ventanas y balcones, ricos mármoles en el patio central y en la gran escalera, puertas de maderas nobles y pinturas murales de los renombrados artistas de Badajoz, señores Cardenal y Ortiz. El palacio fue adquirido por el Ministerio de Educación y Ciencia, por mediación del Ayuntamiento de la villa, con el proyecto de instalar un grupo escolar (década de los 80, siglo XX). 

También construyó don Jorge, en terrenos heredados de su abuela política, la fábrica de harinas más moderna de su época, provincialmente hablando. Tenía, aparte del edificio principal, construcciones para oficinas, panadería, carpintería y herrería, siendo también banco, abonando más tanto por ciento que las demás casas de cambio. Empleó a gran parte de las familias del pueblo, paliando en parte la falta de trabajo de sus habitantes, debido al escaso término de Puebla de la Calzada. 

En sus últimos días tenía pensado y proyectado hacer una gran fábrica de chocolates en una casa de propiedad familiar, situada en la calle Nueva. En realidad, don Jorge Díez-Madroñero López de Ayala intentó y logró hacer industrias en su pueblo adoptivo. Dio luz, pan, trabajo, altos intereses a sus convecinos, tenía pensado darles chocolate y sabe Dios qué cosas más. 

Puebla de la Calzada le dedicó una calle, que creo no cambiará nunca de nombre, ya que hizo hartos méritos por su villa. Hay que pensar y creer que si hubiera en Extremadura, en estos tiempos, muchos marqueses de la Vega existirían industrias a lo largo de las vegas altas y bajas del Guadiana.